Wiki Critical Role
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Vecna, también conocido como el Susurrado, el Rey Eterno y el Señor de la Torre Podrida, es un archilich poderoso, nacido como mortal, que alcanzó la divinidad.

Descripción[]

Apariencia[]

Cuando Vecna renació por primera vez, apareció como el cáscaron demacrado de un hombre vestido con largas túnicas rojas, moradas y negras. Su piel estaba desgastada y podrida, tensa contra su estructura esquelética; no había pelo en su cabeza manchada. Sus mejillas estaban hundidas alrededor de unos dientes esqueléticos en una sonrisa terrible. Le faltaba la mano izquierda, y donde su ojo izquierdo estaría solo una cuenca vacía que constantemente transmitía energía mágica verde enfermiza hacia arriba.

Cuando apareció más tarde en forma incorpórea, vestía hermosas túnicas de terciopelo arrugado con adornos dorados y se había adornado con lujosas gemas, baratijas y otras joyas. Su ojo derecho era de un azul pálido enfermizo.

Después de ascender, Vecna se transformó físicamente: se había vuelto enorme, con almas gritando entrelazadas dentro de sus extremidades. La cuenca del ojo izquierdo tenía un brillo casi cegador. Había recuperado su mano izquierda, que pulsaba con la misma energía verde que la cuenca del ojo, y su caja torácica brillaba desde dentro con una enfermiza luz verde, donde mantenía a Velora Vessar encerrada como escudo contra el inminente ataque de Vox Machina. Llevaba túnicas rojas sobre una armadura dorada.

Personalidad[]

Vecna era arrogante, egoísta y ambicioso. Desde el comienzo de su intento de ascensión, mantuvo una apariencia confiada y condescendiente, creyendo que ya había ganado. Vecna trataba a los que estaban debajo de él como mortales insignificantes o plagas demasiado insignificantes como para preocuparse. A pesar de ello, demostró que podía ser frío, calculador y despiadado cuando le convenía, capaz de manipular los mayores miedos de las personas en su propio beneficio y disfrutarlo. Intentó "jugar con los juguetes" dejados por otros dioses más allá de la Puerta Divina y remodelar el mundo, su Exandria, a su propio gusto.

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